Alejandro Villanueva

Alianza Lima, el club más influyente en la cultura popular del país, tiene 120 años de historia. Su arraigo se construye a partir de la mítica figura de Alejandro “Manguera” Villanueva, ídolo máximo del equipo de La Victoria.

Si el hincha aliancista quiere recordar su historia, no puede dejar de hablar de su ídolo máximo, de aquel larguirucho futbolista que desde que ingresó al club se convirtió en Líder, durante 16 años, Manguera solo vistió la camiseta blanquiazul y esa fue una razón más por la cual es un grande, el más grande símbolo de Alianza Lima

Alejandro Villanueva, Alianza Lima
Carlos Alejandro Villanueva Martínez

Biografía de Alejandro Villanueva

Manguera, un tipo con un buen sentido del humor.

Alejandro Villanueva nació el 04 de junio de 1908 en el callejón de Santa Rosa, en el Rimac. Es reconocido como el máximo exponente del fútbol criollo.

Es identidad del fútbol peruano, por su juego bonito, quimboso y elegante, aseguran los cronistas deportivos. Era flaco y largo como una manguera, medía 1,98 metros y antes de ser delan­tero, por su tamaño, le auguraban una carrera como arquero.

Cuando Alejandro Villanueva vivía en el Rimac, sus vecinos le decían escalera y es que desde niño mostró una larga y delgada figura, en 1913 tras la muerte de su Padre decide ayudar económicamente a su familia y decide ponerse a trabajar como albañil, desde ese entonces comenzó a asombrar su habilidad con el balón y decide dedicarse al futbol.

Un hombre de orden, eso había sido. Pulcro y alto, vestido como un inglés, alto como un zulú, el más importante de todos para el pueblerino corazón de los obreros de La Victoria, de Lince y Abajo el Puente”, lo describe Guillermo Thorndike en la crónica “Villanueva, el hombre que murió dos veces”.

Manguera fue campeón en cinco oportunidades con Alianza Lima y dos veces goleador del torneo local. El título de 1934, que le otorga al equipo íntimo el único tetracampeonato de la his­toria, aún está en discusión.

Sus inicios con el balón

Sus primeros encuentros con el balón fueron en el de arquero en el Sport Inca. Al mudarse a Maravillas pasó a jugar como zaguero del Nacional Nº 1. De ahí pasó al desaparecido club Teniente Ruiz de la segunda división y con sus vecinos de La Victoria formaron el club Once Amigos. Sin embargo y a pesar de haber recibido muchas ofertas del extranjero, su carrera la desarrolló en el Alianza Lima, en donde se convirtió en el máximo exponente del fútbol criollo, caracterizado por el juego alegre, pícaro y exquisito que hacía delirar a las tribunas. Este tipo de juego fue el que se impregnó en muchas generaciones de futbolistas peruanos y que ha identificado al club victoriano.

Primer crack del balompié nacional

Cada jugada que veía Alejandro Villanueva lo perfeccionaba, es más el primer gol de chalaca que se registra en el Perú se le atribuye a Manguera, por un tiempo esta acrobacia llegó a bautizarse incluso como la Alejandrina en honor a su creador.

La famosa Alejandría
Los limeños de aquella época lo apodaron la «Alejandría»

También hizo común la “huacha” o el “callejón” para salir de marcas hostiles. La jugada mentirosa o la del desprecio, de mirar e inclinar el cuerpo a un lado y mandar la pelota hacia otro, inesperada por el rival. Los toques y triangulaciones los ensayaba constantemente con sus compañeros.

Eran muy famosas sus “matadas”: bajaba la pelota alzando la pierna hasta la altura de su rostro, y la hacía llegar quieta al suelo, y lo mismo hacía con la rodilla, el pecho o hasta con la cabeza. Nunca gozó de una gran capacidad física pero era muy inteligente, caminaba a trancos largos y metía pases milimétricos gracias a su genial puntería. Aunque el gol no era su especialidad, sabía ingeniárselas para estar siempre presente en el marcador.

Todos destacaron lo armonioso del fútbol de Villanueva y manifestaron lo valioso de su vibrante aporte al fútbol peruano, al que le brindó personalidad y estilo

Esto marcó mucho a José Eusebio Soriano, ya que cuenta que Manguera era un artista ya que no tenía en los pies un zapato, sino un Pincel.

Historia de amor con la blanquiazul

Llegó a Alianza Lima a mediados de la dé­cada del veinte. Pese a su juventud logró rápidamente hacerse líder indiscutible del grupo, esto gracias a su talento y su fuerte personalidad. Sus compañeros le guardaban un gran respeto.

Rodillo Negro

Salió campeón el año de su debut, en 1927, y repitió el plato una temporada después. Lideró una generación de ensueño con Juan el ‘Mago’ Valdivieso en el arco, los hermanos Domingo y Fi­lomeno García en el mediocampo y una delantera conformada por Jor­ge Koochoi Sarmiento, Alberto Montellano y José María Lavalle, conocida como el ‘Rodillo Negro’, por avasallar a sus rivales.

Juntos escribieron páginas doradas para Alianza Lima y el fútbol peruano.

Riña con la Federeación

En 1929, Villanueva se acerca a la Federación Peruana de Fútbol (FPF) para solicitar el levantamiento del castigo “a perpetuidad” que había sufrido Alianza Lima – que lideraba en forma invicta, hasta la octava fecha-, debido a que los jugadores aliancistas renunciaron a la selección por motivos económicos. Esto motivó que se les conociera con el sobrenombre de Los Íntimos de la Victoria.

“Manguera” reta a un partido a la Selección Peruana de Fútbol, que había sido humillada en el Sudamericano realizado en Buenos Aires con la ausencia de los aliancistas. Alianza Lima vence por 2 goles a 0 y a poco de finalizar el encuentro, el árbitro cobra un penal a favor de Alianza Lima. Villanueva se dispone a patear el penal y voltea el rostro hacia la tribuna occidente, donde se ubicaban los dirigentes de la FPF, luego, sin mirar el balón ni el arco, sin dejar de mirar la tribuna occidente, patea el penal echando la pelota fuera de la cancha, en un gesto de total desaire ante la sanción que habían impuesto los dirigentes. El gesto fue aplaudido por el público asistente. En adelante, los aliancistas jugarían partidos de exhibición en canchas de provincias.

Época dorada de Alejandro Villanueva y Alianza Lima

En 1931, ya solucionado el problema con la federación, Alianza Lima consiguió nuevamente el título y Villanueva fue el goleador del campeonato con 16 tantos. El título se repetiría en 1932, 1933 y 1934. Este último año, la delantera aliancista anotó 115 goles en 27 partidos.

En esa década eran habituales las giras que hacían los equipos peruanos, en 1935 Alianza Lima viajó a Chile y Villanueva junto a sus compañeros deleitaron con su fútbol pícaro, venciendo a todos sus rivales y ganándose el mote del “Rodillo Negro”, porque demolía a sus rivales y la mayoría de sus jugadores eran afroperuanos. En el equipo destacaban el arquero Juan Valdivieso y la gran delantera conformada por Lavalle, Magallanes, “Manguera”, “Lolo” Fernández (quién reforzó al equipo en esa gira) y “Chicha” Morales. La gira también contempló México, Costa Rica y Cuba.

Su indisciplina y la vida bohemia le fueron pasando la factura y a finales de los años 30 ya no era el mismo y dejó de ser titular. Estaba aquejado por la TBC, una enfermedad muy propia de la época.

Rodillo Negro
Rodillo Negro, equipo dorado de la Blanquizul

Alejandro Villanueva anotó al Real Madrid

La llegada el Club Real Madrid causó conmoción en agosto de 1927. Aunque la contundente goleada del equipo español a una selección del Callao no sorprendió a nadie. La expectativa se centró en la pelea que pudiera dar el equipo de Lima que tenía como base al Alianza Lima. Las calles estaban pobladas de hinchas, las azoteas de las casas, postes y hasta árboles alrededor también estaban repletos.

En las calles, los primeros automóviles en Lima copaban las vías a la cancha, el presidente Augusto B. Leguía asistía al viejo Stadium Nacional y estaba en juego un trofeo donado por el mismísimo Rey de España, Alfonso XIII. Luego de 90 minutos, el partido terminó empatado 1 a 1, el gol capitalino lo anotó “Manguera”; la algarabía fue general.

La Blanquirroja

Alejandro Villanueva debuta en la selección Nacional con apenas 19 años, jugando la primera copa América en nuestro país en 1927, en 1936 participaría en los juegos olímpicos de Berlín, en donde conformaría una dupla de temer con Lolo Fernandez.

El partido que más se recuerda del representativo que fue a Berlín en 1936, es aquél donde se humilló a Austria con aquel 4 a 2 con dos goles de Manguera, pero luego de la victoria sobre los Austriacos, el comité organizador ordenó jugar otro partido y sin espectadores asegurando que había irregularidades en el encuentro. El equipo peruano después de esto solo optó por el retiro.

Equipo titular de Perú en los Juegos Olímpicos de Berlín
Seleccionado Peruano en los Juegos Olímpicos de Berlín

El futbol peruano se vestía de luto

En 1943 es estado físico y la salud de Alejandro Villanueva estaba muy delicada, había llegado la hora del retiro y un viaje a Huancayo pondrían más en riesgo su salud, pero el amor que lo tenía a la camiseta Blanquiazul era más fuerte que cualquier dolor que lo podría aquejar.

El 11 de abril de 1944 el futbol peruano se vestía de luto, Alejandro Villanueva con apenas 35 años se despedía de sus hinchas, en un entierro en el que se congregó no solo a los hinchas blanquiazules sino también a todo aquel peruano gustoso del buen futbol.

Su picardía en su juego, hace que hasta ahora se recuerde, es por eso que Alejandro Villanueva es el máximo ídolo del club Alianza Lima y de todo el Perú.

Pedro Espinel, “El Rey de las Polcas”, sintió la muerte de “Manguera” y durante su velatorio compone “Alejandro Villanueva” aunque en ritmo de vals.

Manguera en números

  • Disputó 99 partidos oficiales con Alianza Lima, llegando a marcar 71 goles, todos estos entre 1927 y 1943.
  • Disputó 11 partidos con la selección peruana, en los que marcó un total de seis goles, lo que le da un promedio de 0.55 tantos por partido.
  • Alejandro Villanueva obtuvo 6 títulos con el club íntimo en los años 1927, 1928, 1931, 1932, 1933, 1934.
  • El estadio Alejandro Villanueva se inauguró en el año 1974, en el barrio de Matute. Actualmente, cuenta con una capacidad de 35 mil espectadores.

Comentarios sobre Alejandro Villanueva

«Muchos años jugué a su lado; sobre todo, en el extranjero y donde pude apreciar su real capacidad. Jugador de clase, que surgió con perfiles consagratorios, Villanueva no necesitó mucho para llegar al corazón del pueblo. Le sobró calidad, ingenio, picardía. No encuentro palabras para definirlo en toda su magnificencia. No obstante, expreso mi gran admiración hacia el crack que otrora me abrió el camino para saborear mis mejores éxitos. Considero que el desaparecido jugador ha sido lo más extraordinario del balompié nacional. Su juego se afirmó en sus atributos personalísimos y en la gama de sus grandes recursos. Poseía el don de la genialidad y así pudo brillar esplendorosamente. Fue inimitable».

Lolo Fernandez

«Villanueva ha sido uno de los más excepcionales artífices del fútbol. «El Maestro» impuso su genialidad y su talento. Admiré la grandeza de su juego, pero sufrí moralmente cuando me tocó reemplazar a quien precisamente había admirado en mi niñez. Dominó la pelota a su antojo, brindándonos demostraciones de magia futbolística».

Luis «Caricho» Guzmán

«Actué en la época de Villanueva y pude aquilatar su valía insuperable. Brilló en todos los fields; especialmente, en los foráneos y donde hizo exhibiciones de su destreza balompedística. Villanueva jugaba y hacía jugar. Infundía ánimo y no le gustaba perder. Por eso lo admiré y lo seguiré admirando. Su clase no podrá ser superada».

Juan Criado

Referencias

  1. Diario Somos: Manguera Villanueva, historias contadas por su hija Luzmila
  2. Diorio Comercio: Manguera Villanueva

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